¡Si creías que el que un viejito con diero te patrocinara tus gustos y hasta tu carrera por favorcitos es nuevo, estás equivocado!¡Si creías que el que un viejito con diero te patrocinara tus gustos y hasta tu carrera por favorcitos es nuevo, estás equivocado!
En la antigua Grecia ya existían los verdaderos “sugar daddies”, pero en aquel entonces se les llamaba mecenas. Estos viejos mañozos, con sus togas y sandalias, se dedicaban a apoyar
