Hoy celebramos con gusto y con hambre el Día Nacional de la Cecina, y eso nos da la excusa perfecta para hablar de lo que de verdad nos une como nación: el taco.
Sí, ya sabemos que todos amamos la cecina, pero ¿te has preguntado cuántos tacos te has comido en lo que va del año? ¿10? ¿50? ¿Demasiados para contarlos? Tranquilo, no estás solo: el mexicano promedio se come más de 500 tacos al año, según estimaciones de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados.
Eso significa que en México, con una población de más de 126 millones de personas, podríamos estar consumiendo más de 63 mil millones de tacos cada año. Sí, leíste bien. ¡63 mil millones! Más que estrellas en el cielo… bueno, no tantas, pero casi.
Y si bien el pastor, el suadero y la carnita asada tienen su club de fans, la cecina tiene lugar VIP en nuestros corazones y estómagos. ¿Por qué? Porque es versátil, va bien con todo, se sirve en tacos, tortas, volcanes, sincronizadas, o así solita con su limón, salsa y nopalitos. Una joya nacional que en cada mordida dice: “¡Viva México y sus antojos!”
Además, comer cecina es casi un ritual. Si alguna vez te has lanzado a Yecapixtla, sabes que no hay como ver cómo la cortan frente a ti, la asan en comal, y te la sirven calientita con tortillas recién hechas. Ahí ya no importa la dieta, el colesterol o la vida sana: ese taco se come con fe.
Así que hoy que es su día, rinde homenaje a la reina salada del taco mexicano. Ve por una orden de cecina, acompáñala con una agüita de jamaica o un refresquito bien frío y recuerda:
No hay tristeza que no se cure con una buena mordida de taco.
