Hoy en día es imposible no reconocer esa manzana gris y elegante que está en la parte trasera de tu iPhone o tu Mac, pero el logo de una de las empresas más valiosas del mundo no siempre fue tan aesthetic. En sus inicios, la marca de la manzana tenía una imagen que parecía más sacada de un libro de historia medieval que de una compañía de tecnología del futuro.
Si eres fan de la tecnología o simplemente te da curiosidad saber cómo nació este icono de la cultura pop, aquí te contamos la evolución de un logo que cambió para siempre.
De Isaac Newton al minimalismo absoluto
Apple nació oficialmente el 1 de abril de 1976 con el nombre de Apple Computer. En ese entonces, su primer logotipo era una ilustración súper detallada donde aparecía el mismísimo Isaac Newton sentado debajo de un árbol, con una manzana brillante justo arriba de su cabeza a punto de caer.
Este diseño duró apenas un año porque a Steve Jobs no le convencía del todo: era demasiado complejo y difícil de replicar en formatos pequeños. Por eso, Jobs decidió encargar un rediseño que dio vida a la famosa manzana mordida que todos conocemos hoy.
El secreto del mordisco: ¿Por qué está incompleta?
El rediseño estuvo a cargo del diseñador Rob Janoff, y la elección del mordisco no fue una simple casualidad. Existen varias razones y secretos detrás de esta genialidad:
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Un juego de palabras geek: En inglés, “mordisco” se dice bite, lo que suena exactamente igual que byte, la unidad de medida tecnológica. Un guiño perfecto para la marca.
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Cuestión de escala: El diseñador confesó que el mordisco se incluyó originalmente para que la gente no confundiera la manzana con un tomate o una cereza cuando el logo se imprimiera en tamaños muy pequeños.
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La teoría del arcoíris: El primer diseño de esta manzana mordida tenía las franjas del arcoíris. Aunque muchos pensaban que era un homenaje al matemático Alan Turing, la realidad es que Steve Jobs quería estos colores para humanizar la empresa y para presumir que la Apple II era la primera computadora casera que podía reproducir imágenes a color.

La era del “menos es más”
Con el regreso de Steve Jobs a la compañía a finales de los noventa, Apple decidió madurar su imagen. En 1998 le dijeron adiós a los colores brillantes para darle la bienvenida al minimalismo, adoptando una versión completamente negra.
A partir de ahí, el logo pasó por varias fases muy de los años dos mil: versiones en azul translúcido, un estilo metálico con reflejos y texturas cristalinas en 2003. Hoy en día, la marca alcanzó su máxima depuración eliminando cualquier brillo, sombra o relieve, dejando la manzana en un tono gris plano y súper limpio que encaja perfecto con su filosofía de diseño actual. ¿Te imaginabas tu iPhone con el logo original de Newton?
