Todos sabemos que la música tiene un poder casi mágico en nuestras vidas. Una buena melodía te puede levantar el ánimo tras un día pesado, darte energía para entrenar o simplemente acompañarte cuando necesitas un respiro. Pero, ¿sabías que existe una canción que, por pura ciencia, es la que más felicidad le genera al cerebro humano?
El doctor Jacob Jolif, un neurocientífico de la Universidad de Groninga en los Países Bajos, se tomó muy en serio esta duda y realizó un estudio masivo para descubrir el secreto detrás de las canciones que nos ponen una sonrisa en la cara de inmediato.
La fórmula matemática de la felicidad musical
Para llegar al resultado, el experto analizó los datos de una gran encuesta aplicada a miles de personas y diseñó una fórmula matemática muy ingeniosa. Esta ecuación evalúa tres componentes clave en cada pista: la combinación de la letra (que sea positiva), el tempo (los beats por minuto) y la clave musical en la que está compuesta.
Según la ciencia, el ritmo ideal para hacernos sentir activos y contentos debe estar bastante por encima del promedio de una balada normal, logrando que el corazón se sincronice con esa energía.
Y la ganadora indiscutible es…
Tras meter cientos de éxitos a la licuadora científica, la fórmula arrojó que “Don’t Stop Me Now” de Queen es la canción más feliz de todo el planeta.
Este temazo, compuesto por el legendario Freddie Mercury, fue grabado en 1978 para el álbum Jazz. Aunque a lo largo de los años ha existido el debate en redes de si la letra habla en secreto sobre excesos, la realidad es que su ritmo es tan explosivo y contagioso que es imposible escucharla sin empezar a mover los pies o querer cantar el coro a todo pulmón.
No por nada es la rola favorita de Hollywood y de las marcas de publicidad cuando quieren transmitir pura buena vibra en la pantalla. Así que ya lo sabes: si hoy te hace falta un empujón de energía o andas un poquito desanimado, ponle play al clásico de Queen y deja que la neurociencia haga lo suyo. ¡A disfrutar!
