¡Esto sí que es un golpe durísimo para los amantes del buen cine y los maratones de fin de semana! Disney ha decidido cancelar de forma anticipada su contrato de distribución con la productora New Regency, retirando de inmediato casi 100 películas de su catálogo mundial, una estrategia que ha impactado de lleno a los suscriptores de Latinoamérica, quienes se han quedado sin varios de los mayores éxitos taquilleros y clásicos de culto de las últimas décadas.
Un divorcio corporativo que costó 83 películas
La drástica disminución de títulos responde a la ruptura anticipada del acuerdo comercial que unía a Disney con New Regency, una de las productoras independientes más prestigiosas de Hollywood. Al finalizar este lazo de distribución, los derechos de transmisión expiraron de golpe, obligando a la plataforma a eliminar de su interfaz casi un centenar de largometrajes que antes estaban a un solo clic de distancia.
Para los usuarios de América Latina la pérdida es monumental, ya que la purga no discriminó géneros y arrasó con producciones que eran consideradas pilares del entretenimiento dentro de la aplicación.
¿Cuáles son las grandes ausencias del catálogo?
El listado de bajas incluye títulos que han hecho historia en los Premios Óscar, películas aclamadas por la crítica y cintas que la audiencia consumía de manera recurrente. Entre las pérdidas más dolorosas se encuentran:
- Bohemian Rhapsody
- El club de la pelea (Fight Club)
- Birdman (La inesperada virtud de la ignorancia)
- El renacido (The Revenant)Perdida (Gone Girl)
- Sr. y Sra. Smith
- Marley y yo
- Ad Astra: Hacia las estrellas
- La franquicia completa de Alvin y las ardillas
- Fuego contra fuego (Heat)
- JFK
- El fantástico Sr. Zorro
- Asesinos por naturaleza
Todas estas historias, que formaban parte del catálogo de Fox (adquirido por Disney) gracias a los acuerdos con New Regency, simplemente han desaparecido de la plataforma a nivel global.
¿Qué pasará ahora con estas películas?
El retiro “en silencio” ha despertado una ola de quejas en redes sociales por parte de los cinéfilos que no logran encontrar sus títulos favoritos. Aunque Disney no ha emitido un posicionamiento oficial sobre los motivos financieros detrás de esta cancelación anticipada, el destino de estas 83 películas es claro: quedan libres en el mercado para ser adquiridas por otras plataformas de streaming competidoras como Netflix, Prime Video o Max, quienes podrían iniciar una guerra de ofertas para sumarlas a sus propias filas.
