La temporada 1 de Marvel Zombies, la serie animada más oscura que ha producido Marvel hasta ahora, culminó con un final que ha dividido a los fans entre el desconcierto y el horror. Sin ofrecer un cierre feliz, el episodio final deja claro que la Bruja Escarlata (Wanda Maximoff) emerge como la Reina de los Muertos, devorando no solo cuerpos sino esperanzas.
El combate decisivo tiene lugar en Kamar-Taj, donde los últimos héroes humanos supervivientes, entre ellos Kamala Khan, Shang-Chi y Valkyrie, intentan detener a Wanda, quien pretende usar a Hulk Infectado como recipiente de las Gemas del Infinito. El objetivo: reescribir la realidad y dominar el mundo mediante una falsa utopía.
Presionada por la desesperación, Kamala acepta la mano de Wanda creyendo que puede salvar a todos. Surge un destello de luz, y Kamala despierta en lo que parece ser una vida normal: su hogar en Nueva Jersey, amigos vivos, la calma. Pero esas imágenes idílicas no duran. Empiezan a filtrarse destellos de la cruda realidad: zombis en las calles, gritos de advertencia de Riri Williams, vislumbres del caos que nunca cesa. El giro revela que la aparente restauración no era más que una ilusión tejida por Wanda.
Las escenas finales muestran a Kamala atrapada dentro de esa ilusión, mientras que Riri parece ser una de las pocas que continúa luchando, afuera, en la realidad zombi. La serie termina dejando claro que la batalla no ha acabado, y que la verdadera resistencia aún está en curso.
