Cansada de ver cómo su imagen y voz son manipuladas sin su consentimiento (desde anuncios falsos hasta contenido explícito), Taylor ha decidido llevar la pelea al terreno de la propiedad intelectual. A través de su empresa TAS Rights Management, presentó tres solicitudes clave ante la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO).
¿Qué es lo que registró exactamente?
No se trata de una canción, sino de su esencia misma:
- Su Voz en frases específicas: Registró clips de audio donde dice “Hey, it’s Taylor Swift” y “Hey, it’s Taylor”. Al tener esto como marca, cualquier IA que imite ese tono y fraseo para fines comerciales o engañosos podría enfrentar demandas masivas.
- Su Imagen Icónica: Registró una imagen específica de ella sobre el escenario, sosteniendo su guitarra rosa y usando su vestuario brillante del Eras Tour. Esto le da una base legal para tirar cualquier “deepfake” visual que intente evocar su parecido de forma fraudulenta.
¿Por qué es esto tan importante?
- Vacío Legal: Las leyes actuales fueron escritas mucho antes de que una computadora pudiera clonar voces a la perfección. Taylor está “llenando el hueco” usando las leyes de marcas registradas.
- Liderazgo en la industria: Siguiendo los pasos del actor Matthew McConaughey (quien registró su imagen el año pasado), Swift se consolida como la líder que marca el camino para que otros artistas protejan su identidad.
- Protección a fans: Con este registro, será mucho más fácil para su equipo legal eliminar estafas de venta de boletos o productos falsos que usan videos creados con IA para engañar a los Swifties.
¿Qué dicen los expertos?
El abogado de marcas Josh Gerben, quien detectó las solicitudes, asegura que esto cambiará las reglas del juego. Si un juez determina que una IA está violando una “marca registrada” (en este caso, la voz de Taylor), las sanciones son mucho más rápidas y severas que en un juicio por derechos de autor tradicional.
El dato: Taylor fue nombrada como una de las personas más “deepfakeadas” del mundo en lo que va de 2026, junto a figuras como Donald Trump. ¡Con este movimiento, está recuperando el control de su propia narrativa!
