La cantante estadounidense Katy Perry enfrenta una sanción económica tras filmar el videoclip de su sencillo “Lifetimes” sin los permisos correspondientes en una zona natural protegida de las Islas Baleares. Las autoridades de Mallorca confirmaron que la productora responsable del rodaje deberá pagar más de 130 mil pesos mexicanos por la infracción.
La grabación tuvo lugar en julio de 2024 y utilizó locaciones emblemáticas como Ibiza y Formentera. Los focos de la investigación se centraron en las dunas de S’Espalmador, un islote perteneciente al Parque Natural de Ses Salines, cuya importancia ecológica radica en servir como hábitat para aves migratorias y contener praderas submarinas protegidas por la UNESCO.
Aunque no se detectaron daños ambientales permanentes, la falta de autorización formal fue considerada una infracción grave. Pese a ello, no se impusieron sanciones adicionales.
Capitol Records, sello discográfico de la artista, defendió la producción mencionando haber recibido una “aprobación verbal” por parte de una productora local. Según este argumento, se habría solicitado el permiso el 22 de julio, con una confirmación verbal recibida el 26, permitiendo grabar el clip al día siguiente. Sin embargo, las autoridades baleares descartaron la existencia de permisos válidos, ya fueran verbales o por escrito.
Con esta sanción, el caso no solo pone en evidencia las implicaciones legales para producciones audiovisuales en entornos sensibles, sino que reaviva el debate sobre el respeto al medio ambiente frente a los intereses creativos de grandes producciones musicales.
