Esta mañana me desperté y me prometí

Ser mejor, tratar a todos como hermanos

Y tener la mejor intención

Me prometí cantarles una canción

Que hablase de amor y no de odio

Y hacerles a todos ustedes, dejar atrás lo que una vez dolió,

Sanar esas heridas que se abrieron sin razón,

Y olvidar que no hay salida de esta existencia tan vacía,

Darles mis manos y hacer de este un mundo mejor

Porque aunque no hablo de religión

Es lo que siento.

 

Esta mañana me desperté y pensé:

“¿Cómo pude ser tan idiota?” me dolió,

“¿Cómo pude ignorar las enseñanzas que alguien me dio?”

Yo se que no valdrá mucho si lo digo así,

Pero, ¿te imaginas un mundo sin colibríes?

Un futuro sin aire para respirar,

Sigue haciendo lo que haces, y eso es lo que conseguirás

En cien años, o más, o menos

Las esperanzas del futuro se cuentan con los dedos

Espero que mis hijos, que mis nietos

Tengan césped, tengan perros,

Que puedan respirar si miedo,

Que puedan vivir, eso espero.

 

Que la vida no se base en la codicia,

Que la corrupción y la avaricia

Desaparezcan de por vida,

Que la astilla que daña a la humanidad

Deje de ser valida,

Que nadie sepa lo que es cuando la comida escasea

O cuando se desperdicia toda la cosecha

Que la fecha que le pone fin a este viaje nunca llegue

Que los problemas se superen.

 

Esta mañana me desperté y me prometí

Que les diría lo que por mi mente pasa

Que partiría la calabaza de mi imaginación tan extraña,

Y decirles principalmente que me extraña darme cuenta

Que nadie ve lo cerca que estamos de perder esta carrera.

 

Colaboración de Fernando

México

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